San Zoilo es una sencilla y elegante construcción gótica del s. XIV, en su primera mitad. Califican su techumbre ondulada de "coqueta y graciosa". La crestería se debe a que lajas de piedra se apoyan directamente sobre las bóvedas, cuyos nervios, apuntados, revelan una fase avanzada del gótico del siglo.
La nave, única y rectangular, mide 28x9 metros y está dividida en cuatro tramos. La luz entra por un rosetón situado encima del coro, por las ventanas del ábside y por un ventanal situado junto a la portada. La ermita, edificada en un periodo de transición, cuenta también con elementos románicos; escalera de caracol que facilita el acceso a un cuarto y a la cubierta; contrafuertes, espadaña (que alberga la campana) y el origen de la credencia, situada junto al ábside para servicio del altar.
Su decoración (ver página de detalles del interior) tiene también reminiscencias románicas. En las ménsulas y capiteles aparecen Daniel en el foso de los leones, un ángel con salterio, cabezas en una pila bautismal, tallas vegetales, un guerrero, una escena infernal, un citarero, hombres y mujeres bailando...
Bajo un cuerpo saliente y un tejadillo con cabezas de fieras y en un enmarque triangular, está la portada, gótica, otro de los elementos más llamativos de la ermita. Comenzó a construirse entorno a 1350. Abocinada y apuntada y con un guardalluvias, en sus claves tiene esculpidos seis escudos, el más alto, del obispo Barbazán, sobre el cual se halla el gallo y las armas de la dinastía de los Evreux. En la época reinaba Carlos II. La entrada está guardada por dos feroces bichas. En el tímpano aparece una figura con libro, que puede ser el Salvador o San Zoilo, una mujer, un hombre y dos jóvenes postrados.
| ![]() ![]() ![]() ![]() |



